Equilibrando tu pH!

Podemos decir que por naturaleza somos alcalinos, pero, ¿qué quiere decir esto?

Empecemos reconociendo cuáles serán los personajes que cumplirán un rol importante en la historia, el primero de ellos es el pH.

Las siglas pH significan en español “potencial hidrógeno” y es una medida de acidez o alcalinidad de una sustancia. El pH indica la concentración de iones hidronio [H3O+] presentes en determinadas sustancias.

La escala de pH típicamente va de 0 a 14 en disolución acuosa, siendo ácidas las disoluciones con pH menores a 7 y alcalinas las que tienen pH mayores a 7. El pH = 7 indica la neutralidad de la disolución (cuando el disolvente es agua).

En segunda instancia encontraremos a la acidez, que es el medio donde se forman los radicales libres, estos son los que originan las enfermedades en el organismo, uno de ellos es el cáncer.

Por otro lado tenemos la otra cara de la moneda que vendría a ser la alcalinidad.

El cuerpo guarda un estrecho equilibrio ácido-base (base es sinónimo de alcalino). Se dice que “el cuerpo es alcalino por diseño pero ácido por funcionamiento”. El rango de pH saludable de la sangre oxigenada de las arterias va de 7.35 a 7.45 y el pH de sangre cargada de dióxido de carbono que corre por las venas es 7.31 a 7.41. El cuerpo debe permanecer ligeramente alcalino para poder sobrevivir, aún pequeñas variaciones en el pH de la sangre puede causar serias consecuencias en la salud.

En el año 1931 el científico Otto Heinrich Warburg, ganador del premio nobel  en Medicina y Fisiología determino que la falta de oxígeno en los tejidos  es el preámbulo del desarrollo del cáncer, dado que un entorno sin oxígeno se vuelve ácido, y es en este entorno donde surgen las células cancerosas, en pocas palabras es la consecuencia de una alimentación y un estilo de vida antifisiológico –“Los tejidos cancerosos son tejidos ácidos, mientras que los sanos son tejidos alcalinos”.

 

 

 

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  1. admin dice:

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